GRANDES EQUIPOS

SELECCIÓN ESPAÑOLA (1934)

ESPAÑA ASOMBRA EN SU PRIMER MUNDIAL


Formación de España en 1934. El primero por la izquierda, de pie, es Lángara. El portero el mítico Zamora.

ELIMINATORIA ANTE PORTUGAL

Hoy traigo a la memoria de los lectores a la Selección Española de 1934. Corría el mes de marzo de ese año y nuestra selección debía jugarse el pase al Mundial de Italia en una eliminatoria directa frente a Portugal. El Viejo Campo de Chamartín fue el escenario cuando el 11 de marzo se produjo el partido de ida. España formó con Zamora; Zabalo, Quincoces; Cilaurren, Marculeta, Fede; Vantolrá, Luis Regueiro, Lángara, Chacho y Gorostiza. El partido acabó 9-0 para los españoles ante la presencia del Presidente de la República, don Niceto Alcalá-Zamora, en el palco de autoridades. Lángara hizo 5 goles, Luis Regueiro 2, Vantolrá y Chacho hicieron uno cada uno.

Sin embargo, a pesar de que hoy nos pueda chocar, la eliminatoria no estaba resuelta. No importaba la diferencia de goles y si Portugal ganaba, aunque fuese por la mínima, se debería disputar un desempate. Una semana después tenía lugar en el viejo Estadio do Lumiar, en Lisboa, el partido de vuelta. España formó con Zamora; Zabalo, Quincoces; Cilaurren, Marculeta, Fede; Vantolrá, Luis Regueiro, Lángara, Herrerita y Gorostiza. Un sólo cambio respeto al partido anterior: Herrerita por Chacho.

Se adelantaron los lusos en el minuto 11, gol de Vitor Silva. Pero con sendos goles en el 13 y en el 26, el delantero del Oviedo Isidro Lángara nos puso en el primer Mundial que disputó nuestro país.



PREVIA DEL CAMPEONATO Y CONVOCATORIA

Amadeo García de Salazar, médico vitoriano, era el seleccionador. Como dato curioso, fue el primero que concentró a los jugadores. Lo hizo antes de la ida de la eliminatoria descrita ante Portugal, en El Escorial. El objetivo, que los jugadores estuviesen claramente concentrados. El resultado fue inmejorable. Tras la clasificación, y acabada la Liga que ganó el Athletic, y la Copa que ganó el Madrid, 25 pre-seleccionados acudieron a Bilbao a disputar tres partidos de preparación ante el Sunderland inglés. 3-3 fue el resultado en tierras vascas el día 13 de mayo. Dos días después, en Madrid, nuevo empate, 2-2. Y el día 20, en Valencia, se perdió 1-3.

Las sensaciones, por tanto no eran buenas del todo. García de Salazar presentó la siguiente lista para el Mundial:
- Porteros: Zamora (Madrid); y Nogués (Barcelona)
- Defensas: Ciriaco y Quincoces (Madrid); y Zabalo (Barcelona)
- Centrocampistas: Cilaurren y Muguerza (Athletic); Solé (Español); Marculeta (Donostia); y Fede (Sevilla).
- Delanteros: a) de banda: Lafuente, Gorostiza e Irarágorri (Athletic); Vantolrá (Barcelona); Luis Regueiro (Madrid); Chacho (Deportivo); Bosch (Español); y Lecue (Betis); b) centro: Lángara (Oviedo) y Campanal (Sevilla).

Se quedaron fuera a pesar de formar parte de la lista el defensa valencianista Torregaray (porque su inscripción no llegó a tiempo a Roma) y el medio madridista Pedro Regueiro -hermano de Luis-, porque su padre se opuso a su viaje a Italia, ya que estaba en época de exámenes.

Se quedaron fuera por decisión técnica, no exenta de polémicas, Herrerita, compañero de Lángara en el letal ataque oviedista o jugadores como el racinguista Ibarra o el bilbaíno Echevarría. El portero sevillista Guillermo Eizaguirre no acudió por lesión.



EL MUNDIAL

El 27 de mayo de 1934, una semana después de perder ante el Sunderland en Mestalla, y en el Luigi Ferraris genovés, España se medía a Brasil. No partían los nuestros como cabezas de serie, pero nombres como los de Zamora, Quincoces o Lángara eran muy tenidos en cuenta. Enfrente, el Brasil de Leónidas y Waldemar, primeras grandes estrellas del prolijo fútbol de aquel país.

España rompió las predicciones y logró una clara y merecida victoria. Formó con Zamora en la portería, defensa para Ciriaco y Quincoces (¡cuántas alineaciones del Madrid y de España comenzaban así!), mediocampo para Cilaurren, Marculeta y Muguerza, y la línea de ataque para Lafuente y Gorostiza por los extremos, con Lecue, Irarágorri y Lángara más centrados.

Fue el vasco Irarágorri el primer goleador mundialista de España, al transformar un penalty en el minuto 18. Lángara en el 25 puso el 2-0 y cuatro minutos después, el 3-0. Leónidas acortó distancias en el 55. Después, Zamora detendría un penalty a Waldemar. Con el 3-1, España se enfrentaría en cuartos a Italia.


Imagen del primer partido de España en un Mundial, fue ante Brasil y ganó España 3-1.

Los italianos jugaban en casa, con una presión política y mediática descomunal a su favor. El régimen fascista de Benito Mussolini no podía permitir que el Mundial, medio que usó descaradamente para hacerse propaganda, acabase para los azzurri eliminados por la "República democrática de trabajadores de toda clase" que era España, según su Constitución de 1931. Aquello pesó como una losa.

Formó España con Zamora; Ciriaco, Quincoces; Cilaurren, Muguerza, Fede; Lafuente, Irarágorri, Lángara, Luis Regueiro y Gorostiza. Italia con Combi; Monzeglio, Allemandi; Pizziolo, Monti, Castellazzi; Guaita, Meazza, Schiavio, Ferrari y Orsi.

España fue mejor, mereció la victoria. Fue el único equipo que saltó al césped de Florencia a jugar al fútbol. Italia sólo podía emplearse con una excesiva dureza permitida descaradamente por el árbitro belga Baert. Con todo, aquel 31 de mayo de 1934 el estadio florentino enmudeció a la media hora de "juego", con el gol de Luis Regueiro. Sin embargo, un polémico gol de Ferrari al borde del descanso puso un 1-1 que ya no se movería.

Tras la prórroga, al día siguiente se disputaría un partido de desempate. ¡Siete! de los once jugadores españoles acabaron lesionados: Lángara, Ciriaco, Gorostiza... y el portero Zamora acabó con dos costillas rotas. Otros damnificados fueron Irarágorri, Fede y Lafuente.

Así las cosas el 1 de junio en el mismo escenario España alineó a Nogués; Zabalo, Quincoces; Cilaurren, Muguerza, Lecue; Vantolrá, Regueiro, Campanal, Chacho y Bosch.


La foto recoge el momento en que Meazza cabecea el gol que eliminaría a una mermada España, quien salta ¡detrás de él! es el portero español Nogués, quien había sido claramente desplazado de su lugar por el italiano Guaita. El árbitro suizo Mercet no vio (no quiso ver) lo evidente.

Ese fue el gol definitivo. Injusto y cruel. Pero Italia tenía su pase y España volvería a casa con el sabor amargo de una derrota que en cualquier otro país del mundo en ese instante no se habría producido. ¿Quién sabe hasta dónde podrían haber llegado los nuestros después?

El caso es que los jugadores españoles, ya en aquel entonces, fueron recibidos como auténticos héroes. La prensa internacional que seguía el Mundial se hacía eco de lo injusto de la eliminación ante Italia. Los árbitros Baert y Mercet no volvieron a pitar jamás un partido internacional. E Italia ganó lo que aún hoy es "el mundial de Mussolini". Para descargo de los italianos, decir que aquel bloque revalidó el título 4 años después, en Francia, con el ambiente totalmente en contra, pero ello no quita para reconocer que fueron presiones sobre los árbitros y las decisiones de éstos los que provocaron una eliminación que aún mancha la historia de los Mundiales de fútbol.

Un mes después, el Presidente Alcalá-Zamora concedió al presidente de la Federación, Leopoldo García Durán, al seleccionador García Salazar y a los jugadores, la Orden Civil de la República, una distinción honorífica de aquellos tiempos.

Aquella selección no podría disputar el Mundial de 1938 por la Guerra Civil. Como nota, ninguno de los jugadores de la gesta de 1934, vistió la camiseta española después de la contienda. Algunos por edad (Quincoces y Zamora no vieron problemas para permanecer en nuestro país tras la contienda) y la mayoría por cuestiones políticas (Lángara, Vantolrá, Cilaurren y los hermanos Regueiro, entre otros, se tuvieron que exiliar; Lecue permaneció en España pese a haber luchado en el bando republicano, pero no volvió a ser convocado con la selección pese a seguir jugando unos años en el Madrid)

Eran peripecias y dificultades propias de unos tiempos muy diferentes. Sirva esta actualización como homenaje a los primeros jugadores que llevaron a España a un Mundial y a sus aventuras y desventuras en tierras italianas. En recuerdo de ellos, una generación que quizá sea la mejor de la historia de nuestro fútbol antes de la actual.

Comentarios

No es cierto que Baert no volviera a pitar un partido internacional. De hecho, fue también árbitro en el siguiente mundial (1938)

No es cierto que Baert no volviera a pitar un partido internacional. De hecho, fue también árbitro en el siguiente mundial (1938)

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