GRANDES EQUIPOS

LA PRIMERA COPA DE EUROPA (1956)

EL PRIMER TÍTULO DE UN EQUIPO DE ENSUEÑO
Repaso al primer trofeo europeo del Real Madrid


Formación con el 11 inicial de la final de Paris.

Se ha escrito mucho sobre el Real Madrid de los años 50, nombres como Di Stéfano, Gento, Puskas, Kopa, Rial y un largo etcétera, permanecen en la memoria colectiva, no sólo de quienes vivieron la época, sino, como si se tratara de algo transmitido de generación en generación, también en la de personas más jóvenes. Ahora vuelve a ponerse de moda a propósito de su comparación con el actual Barcelona. El debate sobre cuál es el mejor equipo de todos los tiempos. Obviamente a esto no podemos dar una respuesta. El fútbol era diferente hace cinco décadas, demasiado para valorar una salida válida a la cuestión.


Lo que sí es cierto es que ganar cinco Copas de Europa consecutivas, y más en una época en la que, simplemente para participar tenías que ser campeón de Liga (o de Europa la campaña anterior), es una hazaña memorable y muy complicada, máxime cuando el sistema de competición en aquel entonces no contemplaba fases de grupos, todo eran eliminatorias y cualquier error, se pagaba con la eliminación. Por otro lado, malas lenguas hablan del bajo nivel de los rivales, pero caen en el error de valorar a un Partizan de Belgrado o a un Rapid de Viena según su nivel actual, ignorando que una eliminatoria ante ellos en esa época podía ser equivalente, perfectamente, a jugar contra un Chelsea o un Bayern en la actualidad. Obviamente, tampoco es igual aquel torneo al actual, que tiene muchos más partidos (con la carga de encuentros que ello supone, pues también hay más partidos de Liga ahora que entonces), y al posibilitarse la entrada de equipos no-campeones de su Liga, pero sí grandes del fútbol continental, aumenta en teoría la nómina de favoritos. Por tanto, cada época tiene sus pros y contras particulares, lo que hace inútil una discusión que siempre estará enfocada según el color con que se mire.


Pero huyendo de polémicas irresolubles, y lo que es peor, contaminadas por los colores que cada cual tenga, vamos a entrar de lleno en materia, la referida a la 1ªCopa de Europa del Real Madrid.

Alfredo Di Stéfano, el mejor jugador de su época y para algunos, de todos los tiempos, pieza clave en los primeros cinco entorchados europeos del Madrid.


Estamos en septiembre de 1955, la Copa de Europa planteada por el periodista de L'Equipe Gabriel Hanot es ya una realidad. Dieciseis equipos, dieciseis campeones de sus Ligas se miden en ocho eliminatorias de octavos de final. Entre ellos, el campeón español en las dos últimas temporadas, que se mide en Ginebra al Servette suizo. El día 8 de septiembre en Charmilles el Madrid se presenta con el siguiente once: Alonso; Lesmes, Navarro, Oliva, Muñoz; Pérez-Payá, Molowny, Zárraga, Di Stéfano; Rial y Gento. El Madrid gana 0-2 encarrilando la eliminatoria con sendos tantos logrados en la segunda parte, obra de Miguel Muñoz y de Rial, respectivamente.


Partido histórico para el Real Madrid, que disputa su primer partido en competición europea, y para nuestro fútbol, que inicia también con este encuentro su bagaje en este tipo de competiciones.


Más de un mes después, el 12 de octubre, tiene lugar en el ya bautizado como Santiago Bernabéu, la vuelta. Di Stéfano y Joseíto colocan una ventaja de 2-0 al descanso. En la segunda mitad con la eliminatoria más que resuelta, el Madrid juega a placer. Rial, Molowny y de nuevo Di Stéfano, colocan el 5-0 final en el marcador.

Encuentro de ida ante el Partizan, en el Bernabéu.

Mucha más complicada fue la eliminatoria de cuartos. Y eso que el día de Navidad de 1955 comenzó muy bien para los intereses madridistas, gracias a un contundente 4-0 frente al Partizán de Belgrado. La vuelta tuvo lugar el 29 de enero de 1956, y forma parte ya de la leyenda épica de esas primeras ediciones de Copa de Europa. El estadio JNA de la capital yugoslava se encontraba cubierto de nieve, en unas condiciones en las que hoy quizá no se jugaría. Pero como quiera que en la época era más complicado el desplazamiento, por motivos logísticos y hasta políticos (la Yugoslavia de Tito no reconocía oficialmente a la España de Franco), se jugó. Los yugoslavos, que jugaban en casa y estarían más adaptados a esas condiciones extremas, endosaron un correctivo al Madrid. 3-0. Un gol más forzaría un partido de desempate en campo neutral. Sin embargo, no llegó, y el Madrid pasó in extremis a semifinales.

Campo nevado en Belgrado, donde el Madrid sufrió para mantener el 4-0 de la ida.

Revista madridista de la época que "avisaba" del peligro del Milan.


En semifinales esperaba el campeón italiano, el AC Milan. Cesare Maldini (el padre del también grande Paolo), Liedholm, Schiaffino, Nordahl, Ricagni, Dal Monte... formaban una escuadra temible. Una gran semifinal que con los años se convertiría en un clásico del fútbol europeo. Corría el 19 de abril de 1956 y se disputó la ida con el coliseo de la Castellana abarrotado. Empieza frenético el Madrid, que a los 26 minutos ya gana 2-0 con goles de Rial y Joseíto. Pero el Milan, lejos de rendirse, no tarda en plantear su réplica. Entres minutos, del 28 al 31, empata el partido con goles del sueco Nordahl y del uruguayo Schiaffino. Poco antes del descanso, Roque Olsen ponía el 3-2 para los madridistas. En la segunda parte el partido no decae, sigue siendo un choque de poder a poder, pero sólo llega un gol, el de Di Stéfano en el minuto 63 para colocar el que será el 4-2 definitivo. Pero visto el nivel de los italianos, la renta no se antoja ni mucho menos definitiva para la vuelta en SanSiro.

Formación en la ida de semifinales ante el Milan, en el Bernabéu.


El partido decisivo se disputa el 1 de mayo. En la línea de la ida, se plantea un gran choque entre ambos equipos, deseosos de llegar a la finalísima de Paris. Pero los goles se hacen esperar. Ya en el minuto 65, Joseíto encarrila la eliminatoria colocando el 0-1. Cinco minutos después Dal Monte pone la igualada. Este mismo jugador logra dar emoción a la eliminatoria colocando el 2-1 a falta de cuatro minutos para el reglamentario. Un gol más del Milan no hubiera supuesto la eliminación del Madrid (en aquel tiempo no estaba vigente la discutible regla del valor doble de los goles en campo contrario en caso de empate), pero sí la disputa de un partido de desempate en terreno neutral. Como sucedería en Belgrado meses atrás, el Madrid logró mantener su portería a salvo del fatídico tanto y el conjunto merengue estaba ya clasificado para su primera final europea.

Ambos equipos forman junto al trío arbitral antes de la final de Paris.

El Stade Reims, campeón francés, rival del Madrid en la Final.


13 de junio de 1956. Final. Todo el fútbol continental pendiente de un partido, el que iban adisputar en el Parque de los Príncipes parisino el campeón español (Real Madrid) y el campeón local (Stade de Reims). Arbitra Arthur Ellis, inglés. El Stade de Reims ha ido dejando en la cuneta al Aarhus danés en octavos, al Vörös Lobogó húngaro en cuartos; y al Hibernian escocés en semifinales. En él figuran grandes jugadores franceses de la época, encabezados por Raymond Kopa.


Las alineaciones son: por el Stade de Reims: Jacquet; Giraudo, Jonquet, Leblond, Zimny; Glovacki, Hidalgo, Kopa, Siatka; Bilard y Templin; por el Real Madrid: Alonso; Lesmes, Marquitos, Atienza, Muñoz; Joseíto, Marsal, Zárraga, Di Stéfano; Rial y Gento.


A los diez minutos el Stade de Reims ya gana 2-0, con goles de Leblond y Templin. No tarda la reacción madridista, y en el minuto 14 Di Stéfano coloca el 2-1. Rial empata el partido en el 30. Al descanso se llega 2-2 y con todo por decidir. Se adelantan de nuevo los franceses en el minuto 62, con gol de Hidalgo. Cinco minutos más tarde Marquitos empata a 3. La final responde a todas las expectativas creadas, y a falta de unos diez minutos, Rial coloca el que sería el 4-3 definitivo.

Gol de Di Stéfano, era el 2-1 tras el gran arranque francés, el Madrid acortaba distancias...


Así, con un espectacular partido de siete goles y con alternativas en el marcador, el Real Madrid logra su primera Copa de Europa, que es además la primera que se disputa. Muchos españoles exiliados o emigrados a Francia contemplan con alegría el triunfo madridista desde las gradas del estadio parisino. Miguel Muñoz se convierte en el primer capitán en levantar el preciado trofeo, distinto al actual pero con el mismo significado: es la corona al campeón del continente, la máxima distinción de club a nivel europeo. Así hasta la actualidad y sin interrupción, esta competición ha servido para encumbar a muchísimos grandes equipos de todo el continente, el primero, aquel Madrid que deslumbró en los años 50.


Cosas no cambian en el fútbol a pesar del paso de los años: una de ellas la alegría al conquistar un trofeo. Aquí los jugadores dan la vuelta de honor en el Parque de los Príncipes.

ENLACES A VIDEOS


Partido de vuelta de semifinales, Milan-Madrid

http://www.youtube.com/watch?v=LvrtGim26q0


Resumen de la Final, Reims-Madrid

http://www.youtube.com/watch?v=gTauIPVsRns


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